El Año Santo y sus desgracias
Hoy he hecho una pausa en el desarrollo de mi aplicación, en el proyecto 365 de Flickr y en todo lo demás para contaros una pequeña historia…
Todo empezó allá por noviembre del año 2009. Estaba yo trabajando en Bren cuando un compañero de allí, Diego, me propuso colaborar con él en el desarrollo freelance de una aplicación para el iPhone que le habían propuesto la gente de Gesbiblo S.L. Los dos estábamos ilusionados, nos apetecía hacer algo para el iPhone y por eso, después de hablarlo, decidimos lanzarnos a la aventura. No me gusta airear trapos sucios, y no lo habría hecho de no ser por lo que ha sucedido hoy.
Ya desde el principio todo fue muy raro. No querían darnos muchos detalles de lo que íbamos a hacer, hasta el punto de que empezamos creyendo que se trataba de una aplicación turística sobre un Ayuntamiento (eso nos dijeron al principio) y terminó siendo una aplicación sobre el Camino de Santiago precisamente en Año Santo.
En noviembre empezamos a hacer nuestras pruebas, sin saber nada concreto, sin material. Se comprometieron a pasarnos el contenido que querían introducir en la aplicación, pero pasaba el tiempo y un mes después aún no teníamos nada. Estábamos ya en diciembre. Y fue precisamente en diciembre, concretamente el 22, cuando se pusieron en contacto con Diego para decirle que al día siguiente (23) le pasarían el material, si no en los tres idiomas en que lo querían, al menos en uno para que pudiésemos ir viendo el volumen y la organización de la información.
Y aquí ya empezaron las experiencias desagradables. A esa llamada le acompañó una noticia que nos amargó un poco aquellas Navidades. Habiéndonos pasado el material el día 23, querían un vídeo demostrativo (para vendérselo a su cliente, la Xunta de Galicia, nada más ni nada menos) para el día 28 de diciembre.
Nos parecía de locos, pero para locos, nosotros, así que nos pusimos manos a la obra y después de trabajar al 110% todos esos días (sí, incluidos el 24 y 25; recuerdo estar terminando una pantalla justo antes de la cena de Nochebuena) tuvimos el dichoso vídeo listo para el 28.
Subimos el vídeo a un FTP para que lo cogiesen ellos y se lo notificamos. Creo recordar que no tuvimos noticias hasta enero, que habiendo tenido tanta prisa por tener el vídeo, qué menos que dar alguna señal, ¿no? – crucecita…
Aún así, teníamos un compromiso, y seguíamos creyendo en lo que estábamos haciendo. Pero las cosas desde luego no mejoraban. El contenido, que supuestamente nos iban a pasar en los tres idiomas en que querían mostrarlo (español, gallego e inglés) estaba incompleto (y así quedó, que había contenido en español en la supuesta versión inglesa), además de ser un .doc infernal con información copiada y pegada de varias páginas web.
Ahí fue trabajo principalmente de Diego, que se curró todos los html que después se mostrarían en la aplicación, pero corriendo por su cuenta también el buscar imágenes para darle un poco de vida a todo aquello.
Y así fuimos trabajando y avanzando, hasta que el 27 de marzo de 2010 estaba la aplicación ya en la App Store, subida y aprobada (que bueno, para poder subirla también tuvimos que contactar con ellos y eso siempre eran varios días de espera).
Creíamos que ahí había terminado todo. Habíamos hecho nuestro trabajo, estaba entregado, subido, aprobado… Pero nada más lejos de la realidad. Sólo como dato, comentaré que recibimos el pago por nuestro trabajo el 10 de agosto de 2010, después de que Diego se hartase de mandar mails y llamar a esta gente durante todo ese tiempo.
Pues bien, introducida un poco la historia, puedo pasar ya a lo más reciente (de hoy mismo, de hecho).
Me he levantado esta mañana y, al encender el iPhone, he visto que me notificaba 5 actualizaciones de aplicaciones. – “Vaya! Día movidito en la App Store hoy!” – pensé. Al abrir la aplicación de la App Store me ha sorprendido ver precisamente una actualización de la aplicación Xacobeo 2010. Sabíamos que pretendían hacer cambios, que por eso nos pidieron el código fuente y todo, así que pensé: “Bueno, habrán encontrado quien les haga el trabajo y aquí está el resultado”.
Por curiosidad instalé la actualización, y ahí las cosas empezaron a ponerse muy feas. Al abrirla para ver los cambios veo que no hay ninguno a nivel de la aplicación, sólo algunos cambios de contenido (los html que con tanto trabajo había hecho Diego), pero aparentemente nada de programación. Oh, wait… sí, hay un cambio. Ya no aparezco en la pantalla de créditos.

En el lugar donde aparecía mi nombre, aparece ahora el de lo que intuyo es una empresa dedicada al software (IGASOFT), que aparecen como responsables de la programación de la aplicación. Me ha sentado mal especialmente porque no hay ningún cambio visible, y vale que no todos los cambios tienen por qué ser visibles, lo sé, pero visto lo visto… no sé siquiera si habrán cambiando la indentación del código.
Como les he dicho en el mail que les he escrito, me parecería totalmente lícito que lo hiciesen a poco que el código estuviese modificado, pero en este caso salta a la vista que no, y me fastidia sobremanera que atribuyan a otros lo que realmente es mi trabajo.
Para que todo el mundo pueda apreciarlo, he hecho unas capturas en el simulador del iPhone (aún tengo el código en el ordenador y lo he recompilado, más prueba de que lo he hecho yo… no existe, jeje), y las pondré al lado de otras obtenidas también esta misma mañana de la versión actualizada de la aplicación. Recordad, a la izquierda la captura del simulador, y a la derecha la nueva versión…
















<ironic> ¿Qué de cambios, verdad? Si es que ni yo mismo reconozco la nueva versión… </ironic>
En fin, al menos hoy aquí me he desahogado un poco y la gente ya sabrá cómo trabajan en Gesbiblo S.L.
——
ACTUALIZACIÓN: Después de un intercambio de tweets con @_MeliBea_ he terminado volviendo a mirar las reseñas de la aplicación en la App Store y me ha recordado algo que no he contado en el post.
Los primeros días, por aquello de la emoción, siempre estás un poco más pendiente de los comentarios para saber qué opina la gente, si está gustando, si tiene buena acogida…
Pues bien, al poco tiempo de estar disponible en la App Store, llegó el primer comentario:
Inicialmente me hizo bastante ilusión, hasta que se lo comenté a Diego, que fue quien me hizo ver la luz, jeje.
Sólo se trataba de hacer un poco de investigación, que lo haré en forma de descubrimientos encadenados:
- Hemos quedado en que la empresa era Gesbiblo S.L. Si vamos a su página web (www.gesbiblo.com) vemos cómo el dominio de su e-mail de contacto es grupobiblo.com
- Si hacemos una búsqueda en Google con “grupobiblo”, el cuarto y quinto resultado sitúan a Netbiblo (www.netbiblo.com) en ese mismo Grupobiblo.
- Ahora viene la parte difícil… Supongamos que te llamas Miguel Campoviejo y quieres dejar comentarios de forma anónima. Se te puede por ejemplo ocurrir llamarte… Mike Oldfield…
- El primer comentario corresponde a un tal Charles Church… Blanco y en botella.. LinkedIn http://es.linkedin.com/pub/carlos-iglesias/8/b4/a8b
Lo más gracioso es que la mayoría de comentarios no son precisamente buenos, pero siempre está ahí C. Church para subir la media… Y sí, ha vuelto a pasar…
¿Se puede decir algo más?



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